Los últimos meses fueron muy intensos. Diciembre significó el cierre de las clases de cocina hasta el próximo año, aproveché unos seminarios de cocina francesa que inspiraron la mesa de Navidad encargada por una de mis alumnas y estuve apoyando un pequeño proyecto de pastelería con mi amiga María Marta (con parte de la mercadería hecha por mí para el local) y después, vacaciones!
A la vuelta, me esperaba un doble desafío (personal y profesional): acompañar desde el alma a mi pareja Fabián en su travesía en velero a la Antártida (http://travesiasalmar.com.ar, hay muy buenas fotos y anécdotas de la experiencia!!!) y asesorar un restaurante de comidas rápidas en Microcentro que estaba con algunos problemas de organización, costos, personal y proveedores. Esto último me mantuvo bastante ocupada, de hecho todavía estamos esperando el resultado de la gestión, que se irá dando en la medida que salgamos con una carta nueva, algunas modificaciones y la implementación del delivery, pero esto merece un posteo aparte.
En los días subsiguientes iré poniendo las cosas que me fueron quedando en el tintero, compartiendo fotos y planeando cómo arrancará el año de Cocino para Dar.
Muchas gracias por la espera, los iré invitando a curiosear cuando vaya avanzando, siempre espero sus comentarios, y espero que hayan sido unas vacaciones reparadoras para todos.
Mientras tanto, unas fotitos de las centollas que degusté en Ushuaia de vacaciones (para mí todos los viajes se convierten en experiencias gastronómicas!!!!). También hubo cordero fueguino al asador (debo haber eliminado la foto) y cerveza local muy recomendable.
| Vivas, en la pecera |
| Tienen cara de malas!!! |
| Ahora va a la cocina... |
Lamentablemente, la gastronomía está un poco desactualizada para los parámetros del mundo actual, pero igual fue muy buena!
| Riquísima!!! juro que la extraño! |
Saludos, nos estamos conectando!
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